Tiempo de reacción.

Hace dos días hablaba de la excelencia en el deporte y quiero hacer algún apunte más.
Estando en el Cto del Mundo de Judo en Río de Janeiro el pasado septiembre, tuve la oportunidad de vivir otra de las claves de la excelencia: el tiempo que pasa entre un hecho que nos ha sido adverso y el ponerse "manos a la obra" para enfrentarse a los nuevos retos.
Me refiero a cuánto se tarda en reaccionar ante una adversidad, ante algo que no ha ocurrido como esperábamos; y es que ese es uno de los quid de la cuestión: el tiempo que los deportistas dedican (o mejor, el que no dedican) a darle vueltas a lo que no ha sido, las energías que gastan en pensar que lo han hecho mal o que no les ha salido.
Como decía, paseando por las gradas del pabellón, me encontré con un judoka que había competido el día anterior y había perdido tras un combate muy disputado. Al saludarle, hablamos del encuentro, de cómo había luchado, de que casi lo había conseguido y de que ahora sólo quedaba tirar para adelante. Su contestación fue: "ya, pero déjame que esté un tiempo mal". ¿Y para qué? me pregunto yo.
Al día siguiente en la categoría de 48kg. Fred Jossinet (subcampeona olímpica en Atenas'04) y seria aspirante al oro en este Campeonato del Mundo sufrió un duro varapalo en el segundo combate. Perdió en el golden score. Y por tercera vez su sueño de ser Campeona del Mundo se había esfumado. Sin embargo, no le dió muchas vueltas a su derrota y en el mismo instante en el que supo que entraba en repesca, se enfundó la chaqueta del valor, el pantalón del compromiso y se los ató con el cinturón del "placer por jugar". Fred luchó, consiguió la medalla de bronce y se llevó de Río el mayor premio que puede llevarse un competidor: la satisfacción de haberlo dado todo.

1 comentarios:

Montse dijo...

...que bueno el blog Azucena.... INTERESANTE!!!!
como dicen en las revistas... DE OBLIGADA LECTURA...."chaqueta del valor y pantalón del compromiso..." ojala supiera escribir asi!!!

Montse C.