"Por activa y por pasiva"

Es la expresión que utilizó un entrenador para explicar cómo había intentado “de todas las formas posibles” que un deportista (de categoría internacional) entrenara y compitiera a su máximo nivel sin haberlo conseguido.
Se mostraba pesaroso y convencido “de que no había nada que hacer”. Él ya lo había intentado todo.
Este entrenador con amplia experiencia había detectado alguna carencia (no relacionada con aspectos técnicos) en el deportista, sin embargo, la solución estaba fuera de su alcance.
Este es un caso típico en el deporte, los entrenadores suelen aceptar que hay unos campos que no dominan en su totalidad; así que si quieren mejorar la condición física de sus pupilos buscan un preparador físico; si necesitan mejorar su recuperación o el apoyo ergogénico, buscan un médico; si buscan prevenir o curar lesiones acuden a un fisioterapeuta; si es la alimentación la cuestión a mejorar, se pondrán en contacto con un dietista/nutricionista… pero si al deportista le falta motivación, si se va rápido de los entrenamientos, si no muestra implicación, si no tiene claro cómo afrontar la competición, si cuando empieza una tarea nueva en cuanto no le sale deja de intentarlo, si su rendimiento “va por días”, si en unas competiciones “se sale” y en otras no consigue entrar, si “su carácter le pierde”, si …
Si…
Entonces lo intentan solucionar ellos “por activa y por pasiva”.
No me imagino a nadie lleno de grasa con un montón de tuercas y juntas tiradas por el suelo delante de su coche que no funciona, diciendo: “No lo consigo arreglar, mira que lo llevo intentando… no hay nada que hacer.”
Hoy todos sabemos que hay mecánicos, que son los que arreglan los coches y no se nos caen los anillos por no saber lo que le pasa a nuestro Mercedes y llevarlo a un profesional.
Creo que uno de los motivos por los que no se acude a los Psicólogos del Deporte es porque parece que sobre los procesos responsables de los pensamientos, sentimientos y acciones de los deportistas sabemos todos; otro motivo quizás sea la errónea asociación de la Psicología del Deporte con la Psicología Clínica.
Sobre lo primero decir que, “sabemos todos”, pero unos más y mejor que otros; de lo segundo apuntar que ya hace muchas décadas que existe una Psicología del Deporte con un conocimiento específico, con grandes investigadores y profesionales entregados a comprender al ser humano en el ámbito deportivo.