Lo hago por tu bien...

Ummm... esta frase me suena familiar... a veces los entrenadores cuando corrigen de una manera brusca, perdiendo las formas, aduciendo más a cuestiones personales que técnicas, cuando “pierden los papeles”, se justifican diciendo: “lo hago por tu bien” o “tú sabes que es para ayudarte”.
Quizás lo mismo les decían antaño los dentistas a los pacientes cuando sin anestesia les sacaban alguna muela: “lo hago por ti”.
Por suerte la ciencia ha evolucionado y lo que es más importante, los dentistas han aprendido a utilizar (y lo hacen) todos los medios de que disponen para sacar muelas “sin hacer daño”.
Hoy, en Psicología del Deporte, hemos estudiado ampliamente el impacto que tienen los distintos tipos de comunicación (afectiva, instruccional y reactiva) en los deportistas.
Hoy sabemos que podemos conseguir deportistas comprometidos cuando conocen cuáles son sus tareas y qué esperamos de ellos.
Sabemos que tener altas convicciones sobre que ellos serán capaces de realizar lo que les propongamos les llevará a persistir y luchar más que si les chillamos diciéndoles lo mal que lo hacen o lo flojos y lo vagos que son.
Sabemos además, que estarán más motivados si han participado en la decisión sobre sus objetivos que si se los imponemos nosotros.
Sabemos que es más importante alabar sus aciertos que destacar sus errores.
Sabemos que es mejor dejarles decidir aunque se equivoquen que teledirigirles.
Sabemos...
Y como dicen Weinberg y Gould, sabemos que “la sonrisa es el puente universal que cruza las barreras del lenguaje”.

1 comentarios:

L Prats dijo...

Touché! Creo que tu artículo no sólo es aplicable al deporte, sino que también podría aplicarse en cada uno de los ámbitos de nuestra vida... Como mexicana en España, el "puente universal" (la sonrisa) es algo que hecho tanto en falta, ojala tus palabras nos hagan mejorar un poco más.